domingo, marzo 19, 2006

Innecesarias alusiones al pasado innecesario

Primera:
Es lícito como ciudadano y nacional colombiano preguntarme por los roles de las instituciones y de los administradores. Un Estado en ausencia de control ciudadano termina en el ejercicio del dogma. Una de las primeras funciones de un Gerente de Area del IDCT (Bogotá) debe ser plantearse a sí mismo los límites de su función. Se esperaba que los Consejos de Area trabajaran también en esta dirección, pero hasta ahora no lo han logrado, bien por falta de instrumentos o por falta de interés. A su vez el Consejo Distrital de Cultura debe fijar límites a las funciones de las Directivas del IDCT y en última instancia interponer mecanismos de independencia entre el IDCT y la orientación en temas culturales propuesta por un Alcalde.

Segunda:
El debate en torno a la muestra comercial de las Barbies en el MAMBO no contó con la participación del Gerente de Artes Plásticas. ¿Alguien puede citar alguna intervención realizada por Jaime Cerón alrededor del tema? Las decisiones del IDCT hacia el MAMBO se explican mejor en la coyuntura que vinculó la discusión realizada en Esfera Pública con los propósitos de las altas directivas del IDCT: en mi versión, esta coyuntura habría sido el principal resorte de las nuevas orientaciones. No puede negarse que por tratarse de una disputa con el MAMBO por unos recursos que afectaban directamente la Gerencia de Artes Plásticas era competencia y obligación del Gerente de Artes Plásticas fijar una posición pública al respecto. Debo citar dos participaciones que están siendo ignoradas y que yo quiero rescatar: en una se promueve una reflexión en torno a las políticas culturales de la ciudad y en la otra se le solicita a Gloria Zea apartarse de los destinos del MAMBO.

"detrás de la fuerte crisis en la que se encuentra inmerso el MAMBO (con todas las implicaciones musicales y festivas que tiene este media name) se esconde el problema central en materia de cultura que tiene que solucionar la ciudad: el trazado de políticas culturales y los mecanismos para que tales políticas tengan vigencia y pasen a la acción." (Esfera Pública, "pasar a la acción", Cheapness, 16 de abril de 2003)

Esta otra, bastante ingenua, pero clara en su proposición:

"Zea lo que Sea, pero que no Sea Gloria Zea: le ha llegado el momento de aceptar que Bogotá sufre una transformación cultural que ella es incapaz de entender" (Esfera Pública, "Caro es un Descaro", Cheapness, 26 de abril de 2006)

La Gerencia de Artes Plásticas del IDCT resultó muy beneficiada después del debate a las Barbies en el MAMBO, pues liberó recursos y ganó autonomía. Defensas de la gestión del Gerente de Artes Plásticas del IDCT (Bogotá) que se ven "apuradas" por desconocer un desarrollo histórico reciente, le hacen mas daño que bien, porque sitúan a Jaime Cerón en el lugar de la oportunidad política. Por supuesto, sería muy interesante que el propio Jaime Cerón nos revelara detalles del proceso interno que motivó las decisiones del IDCT relativas al MAMBO y de los efectos del debate. Su versión sería interesantísima. De antemano, me atrevo a asegurar que no tuvo la iniciativa para proponer una reflexión en torno a las políticas culturales que regulan las relaciones entre todos los afectados por las acciones de gobierno.

Tercera:
El gestor está dominado por el requisito de la obtención de resultados. De allí que la necesidad de formar públicos le resulta imprescindible, pues requiere formar los públicos que apoyen y den sentido a su función de gestión. Cuando el teórico o el crítico se oponen a estos propósitos, se impone el criterio del gestor y se borra el papel del intelectual. Por lo tanto, lo que se cuestiona es la figura del intelectual gestor, y no la figura, bastante competente, personal, de Jaime Cerón.

Pablo Batelli