martes, noviembre 23, 2004

el costo de lo formal

¿Alguien ha hecho números acerca del costo que tiene para un trabajador ingresar al sector "Formal"?

Ante la DIAN existen -entre varias categorizaciones- dos tipos de trabajadores independientes: los profesionales y los no profesionales. Para empezar, voy a señalar que los ingresos mínimos para verse obligado adeclarar renta son mas bajos en el caso del trabajador independiente no profesional (25,000,000 aprox.) que en el profesional (60,000,000). Contando con que la mayor parte de los trabajadores independientes no profesionales están en las capas mas pobres de la sociedad, tenemos el absurdo de que serían ellos los mas frecuentemente llamados a declarar renta (aunque resta por considerar qué fracción de esa capa alcanza el tope pero supongo alcanza a todos los comerciantes no profesionales). Habría que señalar también que incluso en el mas alto de los casos, el tope mínimo es absurdamente bajo. Esto indica que el Estado está rastrillando por la base lo que pierde por la cúspide.

Ser un trabajador "Formal" en Colombia hoy por hoy es un lujo, y un lujo que cuesta plata...

Ser un trabajador "Formal" implica estar afiliado a fondos de pensiones y de salud, los cuales, en el caso del trabajador independiente, retienen el 22%de los honorarios. Añádase a esto la casi obligatoriedad de declarar renta para los trabajadores formales (de acuerdo a los topes mínimos bajos) y reste el impuesto correspondiente sobre los ingresos después de los descargos. Reste el impuesto directo de la retención en la fuente, que se aplica en valor aproximado al 12% a la totalidad de un contrato, en el caso de independientes (como lo serían los ambulantes, pero: ¿con quién contratan?).
Reste los impuestos indirectos: sobretasa a la gasolina, el inicialmente transitorio 2 x 1000 (y ahora permanente 3 o 4? x 1000), el impuesto indiscriminado del IVA del 16 % (que al igual que los topes de renta, son mas implacables con los menos favorecidos) y encuentrése con la sorpresita de que el ingreso real de un trabajador formal independiente es alrededordel 40% de su ingeso nominal. Además, reste el patrimonio público que a través del eufemismo del discurso del "espacio público" se le concede a los particulares para su explotación y lucro económico (ej. tranporte público tradicional o transmilenio, la misma concesión). Si no pertenece a un estrato subsidiado (subsidios que se encuentran bajo amenaza de desmonte) reste los cargos fijos y demás arandelas financieras que aparecen en cada factura de servicios públicos. Reste cada cifra pequeña o alta que Ud. debe pagar para realizar cualquier trámite ante el Estado. Reste los impuestos del vehículo, si lo tiene. O reste una serie casi inevitable de bienes gravados que Ud. tal vez no puede adquirir por el sobrecosto del gravamen: es decir, sus restricciones.
¿Cuánto tendrían que ser los ingresos de un vendedor ambulante si quisiera pagar los impuestos directos e indirectos y al mismo tiempo aspirar a pagar un mercado, un arriendo y a evitar que sus lindas hijas caigan de bruces en la prostitución? Porque una buena parte del empleo informal está en la prostitución. Formalizar, como lo comprobó una célebre política de concentración, no es encerrar la gente en galpones ¡Qué miseria!
Detengámonos un poco a pensar en lo absurdo que resultan estos tecnicismos en el caso de una persona que recibe entre 1 - 10 dólares diarios.
¿A dónde van los impuestos?
Miremos: los titulares de prensa dicen que algunas EPS terminan desviando sus dineros para financiar la guerra; las pensiones se aplazan mas allá de la expectativa de vida de los ciudadanos (además, se las va a gravar apartir de topes mínimos ridículamente bajos, 1,500,000 aprox.) y cada tanto hay amenaza de que serán impagables; existe una miseria palpable en la ciudad y en todo Colombia; no hay amparo para el desempleo, cada cual a su suerte -y nos quejamos de la alta delincuencia-. (Ver: "Ingreso BásicoIncondicional", Philippe Van Parijs) Pregunto: ¿Qué otorga el Estado en compensación a los ciudadano por semejantes cobros? Pues nada, absolutamente nada: criminalización de la vida civil, pedagogía de la culpa, despilfarros en homenajes con amenazas pedagógicas (ver estrellitas que "celebran" cada peatón atropellado), bolardos, grúas. Cárcel para el profesor que lleve fotocopias a sus alumnos; cárcel para el que copie una cinta de Antonioni (que por supuesto, el comercio legal no trae a Colombia); cárcel para el que copie Farenheit 451 de Truffaut, basada en la novela de Bradbury del mismo nombre. Es decir este es un Estado que se la pasa ofreciendo cárcel y sanciones económicas. En un tema conexo propongo que habría que manifestarse a favor de la abolición de la pena de muerte en Colombia. Se verá.
¿A quiénes beneficia este sistema impositivo que crece como el engendro hermano menor del discurso del espacio público y de "la formalidad"? Al comercio "organizado" (algunos de ellos no son poderosos y van a perecer bajo su propia carga tributaria y laboral) y sobretodo a la yunta del"comercio organizado" con las "empresas de mercado mundial", que como lo señala puntualmente y sin rodeos en su intervención Ana María Villate, proceden con mayor eficiencia y capacidad de explotación y también de evasión y corrupción (mirar los titulares sobre grandes pleitos contra grandes empresas por lavado de dólares).
Entretanto, tenemos que ver cómo después de las pasantías por la DIAN algunos funcionarios -siguiendo la tradición expresidencial- con o sinrenoles 4 emigran a vivir a New York, Miami, Washington o la sofisticada Boston; además de ver cómo en el curso de tan admirable y patriótica gestión de recaudo misteriosamente se quiebran los bancos donde estaba "la plata de los impuestos" (¿Pacífico y/o Andino?) y por supuesto, hay que generar mayores y nuevos impuestos para tapar "el hueco". La herencia que nos queda de estas doctrinas es que todo ciudadano es un criminal en potencia que tarde o temprano será atrapado por los espantosos perros Draculianos. La doctrina de la autoregulación consiste en una soterrada estrategia administrativa para disminuír la autoestima de cada ciudadano y hacerlo responsable de los atropellos que se cometen en su contra. ("Es que con esa minifalda me incitó a practicarle una felación violenta"). Entonces el discurso sobre el espacio público se ha convertido en una pantalla que enmascara el hecho de que los colombianos vivimos bajo dos tiranías: la tiranía política y la tiranía económica que superan los límites de la geografía nacional, es decir, que se instauran por encima de una supuesta soberanía. ¿Acaso la gente sensata perdió todo sentido de justicia?¿Podemos pensar que es legítimo un Estado que aplica un régimen impositivo que lesiona a los mas pobres para subsidiar los despilfarros de los mas ricos? ¿Un Estado que golpea a la clase media chantajeándola con un"derecho a la seguridad", un "derecho al espacio público" y al mismo tiempo cierra hospitales y espolea hasta la sangre a los profesores de 336 colegios de educación pública? ¿En dónde estriba la diferencia entre un Estado con una Constitución y un grupo de delincuentes que decide por fuerza propia imponer una estrategia extorsiva? (Cita en la EPS: "Tómese este Dólex que está buenísimo contra el cáncer de médula").
Ser un trabajador formal hoy en día es un lujo; pero a diferencia de un lujo de otra índole, es un lujo que nos vemos forzados a adquirir a través de sistemas de leyes injustas; a diferencia de un reloj costoso, que podemos o no comprar, la ley nos obliga a ser trabajadores formales, es decir, a entregar a un Estado mas el 60% de nuestro ingreso nominal (con margen de error?). Un Estado que recauda por vías de la extorsión contra sus propios ciudadanos, que maquilla las cifras del DANE y fuerza a la renuncia de sus directores cuando no le convienen, que no retribuye y que carga impositivamente cada vez mas a los más débiles: ¿Qué es sino un Estado Pirata? Abramos los ojos: el mayor de los piratas es el Estado. De todas las mafias, fué la única capaz de acabar a tiros con Pablo Escobar, o al menos, de hacernóslo creer.
El intento realizado por Jorge Orlando Melo por ganar las simpatías de una izquierda que él presume aún sobrevive ideológicamente es fácilmente refutable; no quiero ser trabajador sindicalizado de izquierda si me resulta más costoso que ser trabajador informal sin dogma. La única polarización señalable y real es que Colombia está zanjando con ahinco y cinismo una brecha entre unos trabajadores de élite que podrán darse el lujo de ser plenamente formales -y ufanarse moralmente de ser decentes y rectos- a costa de otros que inevitablemente irán (o iremos) de bruces a la pobreza total con el estigma de habernos convertido en piratas y criminales. Se discute sobre trabajo formal o no formal, como si estuviera resuelto el problema del empleo en Colombia y ahora restara categorizarlo. Si nos resulta tan familiar que el Estado cobre impuestos: ¿por qué nos asustamos frente a la idea de que exista un ingreso básico incondicional?

Considero completamente pueriles las declaraciones piratas de Mazzoldi -Charalambos - Arcos Palma y demás miembros y aúlicos de la privilegiada corte intelectual de Francia en Colombia (que hablan un excelente francés: perdoneee´ ye no podeee´ respondeee´ en su lengua; lastimeeé seee´ un pinche mestizo); sin embargo, para consuelo de muchos y para mejores horizontes del pensamiento crítico independiente ya nadie está "Siguiendo el Corte" (algunos, por la pose de seguir el corte -tal vez un autoanacrónico Uhía). Si acaso existen ideas tales que tienen un trasfondo de verdad y de justicia no necesitarían militancias ni roscas privilegiadas para ser defendidas. La mejor definición para este tipo de asociaciones Charalambos -Mazzoldi es la de "Piratas con Copyright" ("Ven a nuestro chuzo y reclama tu Legítimo Carné Pirata")

Pablo Batelli